cholisticos

junio 15, 2005

AÑO NUEVO

(A otro pastel con ese huevo o a otro gato con ese pescao o no me wei rechuchetumare)


Se vino encima el año nuevo , ya no hay forma de detenerlo ni de hacerlo caer, menos de que se atrase, puntual como nada , ni nadie, llegará raudo y vistoso a las doce, no tipo doce ó cerca de... el muy puntual llegará exactamente a las doce, ni un segundo más, ni uno menos, es su costumbre. La gente suele enloquecerse al verlo llegar, me incluyo, y no se dan cuenta que lo que el busca y trae no es lo que esperamos, sino lo contrario; es lo que nos aterra y nos atormenta a lo largo de la vida o lo que finalmente nos otorga la paz.Que el año nuevo sea primo de los cumpleaños, los onomásticos, las fechas de batalla y todas las conmemoraciones que se hacen en los calendarios no sé que tan cierto sea… mas dándole un par de vueltas al asunto te das cuenta que el año nuevo por lo general tiene 364 hermanos, y todos, sin excepción, son igual de puntuales y altivos, no obstante, todos tienen sus aristas diferentes, ninguno es igual a otro, pues sería como hallar a dos gotas de agua, dos humanos idénticos y, cuando hablo de idénticos no me refiero sólo a su tez ni su compostura ni su físico, menos a su apariencia o a lo que aparentan, también me refiero a lo que piensan, a lo que sienten y a lo que proyectan. Los días son una familia bien particular, son 365 supuestos cabos sueltos con diferentes expresiones pero que representan una misma y sólida realidad; el paso de uno de ellos para que llegue otro y otro y otro y así sucesivamente hasta siempre, cosa que nosotros y ningún otro ser, excepto estos anormales hermanos (¡¡demonios son 365!!) se jactan de poseer.

Pero es del año nuevo y de no de sus 364 congeneres de lo que hoy quiero escribir, pues ya habrá tiempo de sobra para pelar al 14 de abril, al nunca bien visto 11 de septiembre y al amoroso 15 de octubre, créanme que es bien difícil hablar de uno excluyendo a los otros, pues por ser hermanos gemelos, nacieron al unísono y despegarlos, aunque el tiempo, su padre, a veces los separe, es complicado.

El año nuevo por lo general suele desplazar a sus hermanos a un segundo plano, el es quién se roba los aplausos, ó mejor dicho, los juegos de artificio. Desde siempre fue el más querido. Khronos, su tío abuelo, siempre lo mimaba y de todos sus hermanos fue él al único que cargo en brazos, cosa no poca considerando el carácter terrible de semejante anciano, del cual cabe destacar que se comió a su padre y toda su descendencia, excepto a Zeus, que lo confinó, no sin antes hacerles vomitar a todos los que ya se había despachado como arrollados primaveras. Pero esos son huevos de otra canasta, estábamos en que A. N., siempre desplaza a sus hermanos, es así como ya ni se puede ver con casi ninguno de ellos, ni siquiera Navidad, bonachona como ella sola, se lo puede mamar.

A. N., sabe lo que representa, lo que no se entiende es porque al verlo llegar le rinden pleitesía, siendo que debieran apedrearlo, abuchearlo, odiarlo. Y si no lo entiende él, ¿cómo esperan que lo haga yo?, sí sólo soy un simple mortal.

(hasta aquí nomás le llego la parafina al Cholisticos, pues uno de lo hermanos de A. N., pongámosle el 02 de enero, lo mando a llamar)