cholisticos

febrero 01, 2006

PRISIONERO DE LA CASUALIDAD


No lo podía creer, la mirada le caía sobre una luz tenue y brillante, sus grandes manos armadas de cuchillas filosas se acercaban cada vez más a su adversario de turno, el mono grande, como le apodaban en la peni. En los días de cárcel que llevaba acumulados como millas vuelos en su cuenta personal, varias veces le había tocado pelea con algún otro interno del penal, mas hoy era diferente, ya no tenia a la mayoría del penal como otras veces detrás de su cuerpo, alentandolo, apoyandolo, prestándole ropa, ahora sólo un puñado de internos, veinte a lo sumo, seguían sus pasos y lo hacían atemorizados, sin la convicción de la victoria de otras gloriosas jornadas de muerte y sangre, sin la furia de los gladiadores. Lo seguían por amistad y por compasión, por lealtad, por miedo a que ganase y ellos no hibiesen estado allí. Que sólo fuese al enfrentamiento con veinte soldados significaba que el mono grande venia de la otra ala de la penitenciaria con a lo menos cincuneta soldados detrás de él, armados con estoques, punzones y algunos fierros hechizos, pero eso no era lo que más le desagradaba, lo que no le gustaba, era que en caso de ganar la primera pelea cuerpo a cuerpo, uno a uno, tendría que pelear en masa y eso no le gustaba ni mucho menos, sino todo lo contrario, le daba pavor, pues sólo contra otro oponente, cualquiera que este fuese, no habría problema, era buen luchador; frío y sin ningún tipo de remordimiento, capaz de matar incluso a un oponente ya vencido y desarmado, mas las batallas campales dentro de la prisión daban ese preciso espacio a una puñalada por la espalda, el azar de un balazo, la patada en la cara de alguien que creias tu soldado, un sin fin de hechos que no tenían orden ni tiempo establecido, todo era casualidad. Y la casualidad era lo que más aterraba a Dagoberto.

Ya cara a cara con el mono grande, vió la salida como cuando los trenes de metro llegan a la estación de turno, como cuando el conductor de un auto ve el final de un tunel, y sin pensarlo dos veces, se deshizo de las cuchillas y del pantalon sacó la bessom 9mm que tenía para las grandes ocasiones y, creánlo, esta era la primera gran ocasión en toda su estadía en california.

A quemarropa le dio tres tiros en la cabeza al mono grande que desfiguraron completamente su rostro, antes de que alguien atinase a moverse, descerrajó los otros doce tiros entre los cinco lugartenientes del mono, acto seguido nada le importó, se tiro al abordaje, como Prat, junto a sus veinte hombres hacia la masa humana que venia en contra, ya no tan decidida producto de sus precoces e importantes bajas.

La sangre no faltó a la cita, los gritos de dolor tampoco.

Desperté en la posta del penal con parte de una pierna amputada, la cara amoratada y todo lleno de cardenales rojos, verdes, azules y violetas, pero vivo, lamentablemente, vivo.

Algo que no acabo de comprender me empujaba a realizar las acciones más extrañas y raras que recuerde, mis ojos fritos recorriendo la anaranjada ciudad, ciudad llena de piedras y recovecos inhumanos, marcianos, intergalacticos... muchas veces me veía soñando con gente de otros tiempos y otras épocas, con fragmentos de mi pasada vida, pero no de la reencarnada sino de esta misma pero otra, que vivió otra persona, bajo el mismo Rut, el mismo nombre, en la misma casa , pero totalmente diferente, en un universo paralelo, en otro universo distante donde todo era igual, como cuando dentro del mismo mundo ves a dos perros de la misma raza y uno tiene meses y el otro yace en un recodo a punto de morir y, sin embargo, debajo de esas arrugas del perro viejo y moribundo atisbas a ver la cara de cachorro que algún día tuvo este casi miro casi muerto animal.
Mis sueños siempre rallaban en lo profano, y también en lo hermoso y en lo celestial. Tanta mezcolanza de valores arraigados, aprendidos, adquirido por disciplina o al azar o por casualidad y mala fortuna y la poca mala suerte y una serie de acontecimientos concatenados... A, B, C, D, E y todo un abecedario que se cruza por mi mente, y yo ahí, en medio de una isla, desvalido, sin ser capaz de pensar ni procesar cualquier cosa, por pequeña o infima que esta sea.

Otras veces soñaba que iba por la calle y deseaba a alguien; dentro de mis sueños se desataba el vendaval; una parte de mi ser me decía que estaba bien, que era natural; otra reprochaba al máximo mi actitud, no podía ser que un hombre como yo precisamente lo era, deseara a la mujer de otro. (¿porqué de otro, si ni siquiera sabia de donde provenia esa mujer? ¡¡ni siquiera la conocia!!)

Ahora todas esas cosas estan en el olvido, ahora violaría a un pendejo weon que entrará a la calle por primera vez y estuviese asustado, lo pondría a hacer "las cositas" a cambio de protección, vendería drogas, mataría de nuevo como tuve que matar al mono grande, ya los parametros establecidos en alguna época de mi vida se fueron al hoyo negro que inundó mis días, al tacho de la basura que alberga el estiercol de la ciudad, a ese mar inmenso de podredumbre y desechos tóxicos donde descansasn mis pensamientos.

Hace mucho tiempo que estaba esperando tal oportunidad, caminaba a paso lento y seguro por la avenida x , se detuvo un instante a esperar que la luz roja diese verde para seguir con su ya calmado y seguro paso (se preguntaba mientras mascaba la caluga que nena le había obsequiado, cual era el afán de los escritores de relatar siempre que si una persona caminaba con paso seguro, lo hacía lo más rápido y preciso posible), como un relojito, como el cobrador de los lunes, como la muerte; lenta pero segura, siempre lenta y latente, más siempre llegando a su objetivo, así era dagoberto no le importa tardar un año o veinte o tres días o cien años, da lo mismo al paso que vaya pensaba, siempre llegaré. como la muerte siempre encunetra el momento exacto, ese segundo en que fulano o mengano deja por cualquier razón, ¿qué importa?, de respirar y se vas para el otro lado, que no es más que un decir por que donde te vas es a este mismo lado, a la misma tierra, al lado de los gusanos, siempre a la misma tierra que viste y te vio crecer y que te vio también creer, mientras reía irónica y lloraba ambas destrucciones, la tuya y la de ella.

Cuando llegó finalmente a tomar la oportunidad que tanto estaba esperando, notó algo extraño… era que había dejado de ser esclavo de la situación que lo atormentaba y se le abrían las puertas de una vida nueva (me rio de lo ingenuo que es y será dagoberto algunas veces) que le reportarían frutos insospechados, lo más extraño de todo es que sentía que ya no era necesario tomar esta oportunidad sino que sólo necesitaba salir del agujero en el que se hallaba inmerso y tapado en barro hasta el cuello.

Pero… ¿Porqué prisionero? ¿Cuál es la causal que me lleva a definir la situación como prisionero? ¿Y de la casualidad?... lo cierto es que puedo caminar hacia donde se me antoje a vista y paciencia de mis deseos, el problema está en el mundo que me rodea y que me hace estar inmerso en un mundo equidistante que es muy difícil de sostener, cuantas noches he mirando las estrellas que ya no existen tratando de liberar mi cautiverio y, mi mente volando por los aires helados de este invierno aun puede decir: Dago, tú no eres prisionero de la casualidad, eres prisionero de las malditas circunstancias que te hicieron estar ahora en el lugar donde estas y en ningún otro, ni un paso más acá ni un paso tampoco más allá. Ahora, que las circunstancias sean regidas única y exclusivamente por la casualidad es harina de otro costal, porque de saco no hay que hablar, los sacos me cobijaban cuando pequeño, en momentos que en casa no habían sabanas y el único material que servia para taparse en la noches frías como estas era abrir los sacos de harina y coserlos de forma que no quedasen grandes divisiones para que durmieses de forma más confortable, de ahí que mi abuelo decía; ya me voy a ir a los sacos, pero como ya dije antes, eso es harina de otro costal, aquí estamos para que yo les trate de explicar como y cuando me hice cautivo de la casualidad que a todo esto, como ya os explique , no es más que las circunstancias llevadas por la mera casualidad.


Hasta donde se me permite recordar, la casualidad fue la que dio paso a mi vida, de ahí que se puede presumir o argüir, que todo lo relacionado con mi vida no es más que una mala broma o a lo sumo una broma casual, sin intención alguna de existir o sopesar, pero que sin embargo, esta presente, porque las casualidades distan mucho de ser incorpóreas, etéreas y por lo general están bien dotadas y no sólo puedes verlas a la distancia, sino también palparlas, saborearlas, olerlas e incluso escuchar los desagradables sonidos que hacen cuando irrumpen sobre la cotidiana tranquilidad.

Yo creo fehaciente en las casualidades, más pienso que las casualidades son perfectamente clasificables... por ejemplo dentro de las casualidades existen los más variados y disímiles formatos de esta; están las casualidades macros, que las conforman las casualidades malas y buenas, como también existen las micro casualidades, que son las lindas, feas, gordas, delgadas, y todos los demás adjetivos que se puedan imaginar.
En un plano extra sensorial se hallan las casualidades deseadas y las indeseadas, las cuales pueden resultar un verdadero y profundo dolor de cabeza y que por lo general terminan por achacar a las personas o circunstancias que las reciben no siempre de mala manera, pero nunca con una sonrisa por delante.

Al final de cuentas, reflexionaba el dago, las casualidades son una mierda y nada es casual.


Horas más tarde fue detenido y procesado por tráfico de estufacientes y posteriormente condenado a 3 años y un día.

enero 25, 2006

PARANOIA



Cada vez que doy un paso me arrepiento de lo que hago...¡por favor!, no me hagas sentir que estoy mas botado de lo que estoy ....a la deriva ...estoy dudando de todo y esto no me esta gustando nada... nada, pues me la estoy jugando toda y la otra mitad por ti y, estoy viendo que parece que no estás ni ahí conmigo. Ayer cuando hablábamos por teléfono, me dio la impresión, imagínate lo paranoico, de que cuando me decías “sipo, es mucho mejor estar contigo que eres una persona que habla cosas interesantes en vez de puras huevadas”, que estabas auto convenciéndote de que soy Yo, y no otro, la mejor opción para ti, cosa extraña, caigo en el presentimiento que tienes a otra persona a tu lado, y no Yo. Y que es este otro huevon que habla puras estupideces el que te roba el corazón y por eso, que habla puras huevadas, te gusta.
Pienso, de ser cierto, que no deberías reprimirte esas cosas ni de buscar idiotas muy fuera de tú mundo (como quizá soy yo y no otro) y, debieras hacer lo mismo que yo estoy haciendo en este momento; jugártela toda por la persona que mas te tire, aunque en la rodada, hagas cagar a medio mundo.
A veces, siento escribírtelo pero así lo siento, no te compro tu discurso (realmente hay que tener la mente muy retorcida) ni nada de lo que me dices, pienso que estas jugando conmigo, me impusiste cosas que jamás pensaste que haría y al ver que las hice no sabes que mierda hacer al respecto, por mi parte, te lo afirmo con toda seguridad; no te preocupes, has lo que creas más justo y correcto para tu corazón aunque para mi no lo sea. Además, que carajos importa mi corazón en tu vida, así como a mi no me esta importando un carajo el de otras personas que en este mismo instante les estoy haciendo daño. ¿Y qué más da? me pregunto yo, y no otro, si hasta donde alcanzo a ver, uno siempre, al fin y al cabo, se preocupa por su propio culo y después del ajeno, mira que esa mierda no la cague yo, ahora sí otro, ¡¡¡y me interesa un carajo si no hay papel confort.....!!!


Después de un rato de meditación la historia cambia, (puede ser después de una llamada telefónica, un mensaje lindo en el mail, cualquier estupidez)

PANARANOICO RECAGADO

Dios mío, si que estoy enamorado, eres la mujer que siempre soñé y, aquí te tengo cerca mío, casi puedo tocarte, besarte, abrazarte. me faltan todo para expresar lo que siento, alabado sea yahbeh, que creó todo lo que te hizo posible después de siglos de evolución, bendita la aventura que te dio la vida y bendita Tb. por la miercales que seremos felices, yo con contigo y tú conmigo, que no con otro,

- Esa palabra que usa mijo.
- ¿cuál tío?
- Esa mijito, miercales, ¿por qué no la saca?
- Por... ¿acaso no le gusta?
- Mmm...no es que no me guste, es que la palabra es horrible, totalmente pasada de moda.
- Sabe que más tío, no le cuento lo que escribo nunca más.
- Haya tú, lo que si sé, es que esa palabra la usaba mi abuelo...
- Sabe tío váyase a la mierda. ¿le parece mejor esa palabra... mierda?
- Harto mejor sobrino pero no la uses en mi contra.
- Ok., ¿puedo continuar?
- Por supuesto mijo, la historia es tuya.
- Gracias por darse cuenta.... tan sana, por la mierda que seremos felices yo con contigo y tú conmigo, que no con otro y quiero pasear en el parque contigo de la mano, ó sueltos, a un metro, mirándonos cómplices, salir al cine, al teatro, salir a tomar helados (como en una película yanqui), ir juntos de vacaciones y retozar desnudos en el campo ó en la playa ó en el desierto ó en la cuidad recién conocida, en aquel hotel de buena muerte ó en el baño de un bar...qué más da, lo importante es retozar, (y no me huevee con esta palabra mire que esta si que no la cambio).
- Esa sí me gusta mijo.
- Que bueno. E invitarte a la luna, a conocer la maravillosa luna, mudarnos juntos y conocer la experiencia de la libertad bajo el amor eterno en un mes de abril y por que no, uno de noviembre.....

Así se la pasa toda la tarde, pasándose rollos acerca de tal o cual fulana, ensalzándola o empeorándola, todo el día, sin parar, de la mañana a la tarde, del amanecer al crepúsculo, el día y la noche, las horas con sus minutos y sus desgraciados segundos, además de sus poca corajudas tías centésimas y ni hablar de las prostitutas milésimas, que no hacen nada mas que pasar, así tranquilas, imperturbables, implacables y salvajes las muy cochinas, un hombre tras otro, uno tras otro, Y yo, que no otro, trato de tomarlas y de detenerlas, poder mirarlas a los ojos, de besarlas, de decirle que se queden conmigo un solo instante, un tris, algo ínfimo y me miran con cara de risa, como diciendo; pequeño iluso, esto es todo lo que hay para ti, nada más ni nada menos, es lo justo y punto. Y no entiendo y no puedo y me desespero, lentamente me vuelvo loco y caigo en una telaraña pegote de la cual no puedo mas que pegarme más y más, más y más sin parar, sin detenerse, así como las putas... por un demonio pienso después del punto suspensivo y sigo en la cuerda floja que me otorga la indecisión. El drama; ya pedí nuevas cartas y por lo visto en vez de ases me están saliendo un par de cochinos dos ó me salió un full, nada más que un par de dos ó un full, ahora el bluf es la panacea , la salvación, la redención final, tirarse a la piscina con nada ó con todo ó volver a la misma jungla de siempre y terminar esta historia de la manera más triste y lamentable: normal, monótono, ídem. Día a día, piano piano.

Qué es eso que esta en los sueños y jamás entenderé.

enero 24, 2006

Gargaras


Viendome al espejo un día comun , me doy cuenta que soy despiadado, un criminal en potencia , un tipo que nada haría para salvarle la vida a absolutamente nadie; dejaría tirado en la calle sangrando, con el gaznate lleno de sangre corriéndole por la vena más grande de su cuello, a un hombre cualquiera, que no he visto en mi vida, triste e impávido vería como se atraganta con la sangre, como un cordero cuando lo degüellan, pero este en vez de berrear ´solo hace gárgaras, esas mismas que hago cuando me cepillo los dientes, pero con estás sólo te atoras y tiendes a vomitar, nada más que un impulso. En este caso todo es diferente, las gárgaras de sangre no son recomendables, menos cuando se hacen con sangre brotando de tú yugular, sangre que en unos segundos te corta la respiración y todo pronto habrá acabado. (quizá)
Ya no volverán esos momentos de angustia o felicidad que alguna vez sentiste o viviste, ya no vendrán a ti tus hijas como palomas nocturnas a regalarte unas buenas noches papito al tiempo que te convidan uno de sus azucarados besos, no más palabras maquiavélicas que le escuchaste alguna vez a tu padre cuando se sacaba el cinturón para darte una buena zurra por la molestia ocasionada o quizá por el dinero que le habías hecho gastar innecesariamente o simplemente porque llego borracho, porque querría desquitarse con alguien, porque nunca le agradaste, porque siempre fuiste un lastre en su vida, porque tu nacimiento, como diríamos… fue de chiripazo, producto de la mera coincidencia, un error, un lamentable error que rompió todo lo que había entre tu entonces dulce madre y él. Por lo tanto ya no serás más el hijo estupido, bobo, ñoño y sin pretensión alguna de inteligencia, ya no vendrán a verte esos pensamientos rápidos y voraces que siempre te hacían tan y tan feliz. Ahí estarás en el suelo con tu ya coagulada sangre ahogándote y yo, mirándote, con pena, con un asco tremendo no sabré como ayudarte, sólo te veré desangrarte lenta y pacíficamente, con un odio interior incontrarrestable. Con unas ganas de gritarte ¡¡ ¿Dónde mierda quedo la esperanza y esas ilusiones locas?!!

enero 18, 2006

ME COSTO UN MUNDO ESCRIBIRLO
ME COSTO UN SEGUNDO PENSARLO


En la ducha, sabiendo que voy a ninguna parte, pienso que micro tomar; mido tiempos, gente, cuanto camino según la ruta, opto por una alternativa.
Me pregunto como voy a subirme, si rápido y enérgico ó bien, tranquilo y despreocupado.
Me pregunto en que asiento descansarán mis nalgas; noto que adelante no es bueno, por que en el hipotético caso de que la micro se llene:

A) Ceder el asiento a la primera tecla que se suba o en su defecto, pero más negativo, la inocente mujer con su pedorra guagua. (es sabido que en la micro todos se hacen los hueones y al final, uno, con sentimiento de culpa, se ve obligado moralmente a ceder el lujoso asiento)

B) Aunque el asunto de la tecla y de la guagua es de peso, sentarse adelante tampoco es tan terrible, pues al final del recorrido te bajas al acto y no molestas a nadie.

C) En la parte delantera te evitas todo tipo de robos, jugos con borrachos (que por lo general se van atrás) (vos mismo)

D) Me Contra pienso, irse adelante es mejor que irse en la parte posterior, porque si bien adelante corres el riesgo de verte obligado a ceder el asiento, no menos cierto es que poniendo las cosas en la balanza prefiero dar el asiento cien veces a que me asalten, mira que en esto de arriesgar el culo nunca he sido bueno.

E) Después de darle unas cuantas vueltas al asunto, mientras el jabón se desliza por mi sobaco, llego a la solución; me sentaré en el segundo asiento mirando hacia la ventana, de modo que si la micro se llena, le endoso la responsabilidad al hueon (a) del lado, evito el hurto y, si es que me tengo que bajar y la micro sigue llena, tendré que pedir de dos a tres ¿permiso? ¡permiso!, Gracias (con voz ya apagada), que no es tan terrible aunque sí majadero.

Al salir de la ducha; se seca, se viste, hace un regalo (cosa poca) y sale a la calle. En el minuto justo que se dispone a abrir la segunda reja para salir de su casa, recuerda, el olvidadizo, que el librito de apuntes y el lápiz se le queda en casa, ¡mala cosa! Y, entre que se va sin el material y se devuelve a buscarlo, revisa la mochila con el fin de ver si por casualidad va un libro o alguna cagada chica para leer durante el trayecto, al notar que nada hay dentro de la mochila ya esta abriendo la primera puerta para entrar a la casa. Entra y sale apresuradamente, no sin antes sentarse y contar hasta diez (supersticioso), coje el famoso apunte y el condenado lápiz, que, piensa, por no tener vida, de condenado no tiene nada el muy hijo de puta.

Estoy en el paradero esperando la micro, trato de acordarme que demonios era lo que urgía escribir, le doy vueltas al asunto y me rasco la cabeza al tiempo que saco un moco verde de mi nariz y lo pego en el asiento del paradero tb. Verde, aunque no con la intención de que alguien no lo vea y se siente sobre el (me refiero al moco que no al paradero). Al final, después de lo del moco y lo del piojo, la mente se va a blanco y me doy cuenta de una sola cosa; he olvidado por completo de que asunto quería escribir y ¡¡como son estas cosas!! Me da una terrible y miserable pena, una vez más producto del bendito cogollo, he olvidado una idea para dar paso a otra totalmente descabellada y que patuda por si sola llega en forma interrogativa, ¿dejaré el cogollo para siempre?. En esto estoy cuando diviso a lo cerca la micro pequeña que me llevara al lugar donde voy: Ningún lado.


Arriba de la micro, hago pesar mi sentimiento y me siento (de sentar que no de sentir) en el segundo asiento de mano derecha mirando hacia la ventana. A la mitad del camino la micro esta media llena y una vieja que utiliza y rellena su vestido a más no poder se sienta al lado con un olor a pachulí (por que a este extracto ni siquiera se le puede denominar colonia) insoportable. Mi viaje deja de ser el apacible ronroneo de la micro, con sus sutiles frenadas y el infaltable, pero dije, zapateo de la gente en el suelo debido a la demora del chofer (de retraso, no de mermelada) y da paso al peor suplicio; la vieja que se arrepotinga en el asiento y yo, con cara de arrollado huaso miro de reojo a una vieja parada, al momento que suplico que me mire para hacerle una seña y darle mi asiento, al fin y al cabo la señora con cara de pescado (por que sus ojos tienen dirección propia), que no es la misma de olor asco, me mira y yo le hago el gesto ganador, pero la vieja se me pone media difícil y me dice; ju-ju-ju, no se preocupe joven, yo me bajo en la que viene, y yo que desesperado veo sólo la luz que me permita salir de aquel inmundo agujero, le respondo con cortesía y reteniendo el aire; Que más da dama, yo también me bajo en esta, no se arrepienta, tome el asiento.
La táctica da resultados y logró salir del putrefacto escondite, pero me debo bajar unas cuadras antes, para que la ojo de pescado, que ya me mira feo, no se de cuenta que le cedí el asiento para endosarle el bouquet a ella.


Baja feliz, entiende por que el hombre y la mujer siempre debierón andar sólo en sus pies por la vida, los árboles están hermosos y las escolares se ven más completas, incluso da el elástico para enamorarse de una. mmm.

enero 16, 2006



Año nuevo, Vida nueva.



Llegue a mi casa después de un agotador día de trabajo el viernes 30 de diciembre de 2005, mi señora me esperaba despierta, cosa rara, pues sabe que en el trayecto del trabajo a la casa, y sobretodo los viernes, me paso a comprar una botella de pisco que me bebo en el camino, de preferencia puro. El gas de la bebida me hace mal.

Le pregunte que cual era la buena nueva, que porqué me esperaba despierta y vestida, aún. Me contesto que ya estaba aburrida de mi, que todos los momentos felices que tuvimos (¿cuáles dios mío, cuáles?) se habían ido al carajo y que lo que la retenía conmigo eran única y exclusivamente los niños.
Le dije, envalentonado por la media botella de pisco puro de 43º que me había bebido en la micro, que si ella quería me iría, los dejaría viviendo ahí tranquilos y que mes a mes le vendría a dejar el dinero mensual para el Pablo y la rosita. Como era de esperarse su negativa fue rotunda; cuantas veces ya le había cantado el mismo bolero para sólo perderme en la bebida, el juego y las mujeres por un par de semanas y volver a la casa como el perro arrepentido y más encima planchado, sin un peso en los bolsillos, odioso y pidiendo comida. Algunas veces como Dios me tiró a este mundo.

Discutimos toda la noche como tantas otras, pero esta vez era diferente, en mi interior había una lucecita que me decía cuidado, sé paciente, tú eres el culpable de todo este embrollo que se ha formado de un tiempo hasta ahora, mas mientras más lo pensaba, más hirientes se volvían mis palabras, mis burlas, más la denigraba, hasta que rompió en un llanto brutal y desgarrador, su cara desfigurada por el llanto, la hacía verse más vieja y fea que nunca. De pronto, sin aviso previo, se paro y dio por terminada la conversación en forma dictatorial y unilateral, se metió en la pieza de los niños y ahí nadie la sacó. A está altura, las ganas de hacerle un gran escándalo y abofetearla repetidas veces, eran casi incontenibles, menos mal que me quede en el casi y no fuí capaz de ir a buscarla hasta la pieza de los chicos sólo para golpearla, al fin y a cabo, pensé, los niños no tienen la culpa de los males de sus padres.

Me quedé en el sofá bajando lo que quedaba de pisco y una botella de ron que tenia guardada en la cómoda, pronto la sensación de odio fue cediendo, las ganas de pelear se acabaron y me entregue a la dicha de estar completamente borracho, sin mas, sin moverme, sin ver Tv., sin escuchar radio, el simple y maravilloso hecho de estar sólo y en ebriedad absoluta.

La mañana fue más dura que otras veces, las cefaleas producto de la resaca hace mucho que dejaron de ser simples dolores de cabeza, ahora es un malestar general que la única forma de sacarlo es volviendo a tomar y así, ad-infinitum.

Fui a comprar unas chelitas aprovechando que los niños y mi mujer seguramente-por la hora-.aún dormían en el cuarto de los primeros. Dentro de la farmacia, el farmacéutico me pegó el primer empujoncito hacia el abismo;

- Wena compare, Salió temprano la bruja ah, paso por acá a cómprarle unos helados al Diego y a la Ro.
- No creo Gancho, le espeté con extrañeza. Mi señora esta en casa durmiendo aun.

El encargado de la botica se encoge de hombros, como diciendo no sé nada yo compadre, mientras él, el muy idiota, trata de dar cuenta de la magnitud de la noticia ; su mujer se larga y lo abandona en vísperas de Año Nuevo, significativa fecha, año nuevo vida de perros; mi mundo se destruye, años tirados a la basura, al tarro de alcohol, bebestible, a la sucia vida clandestina, insalubre. Las imágenes pasan como luces de metro, esas de neón azul o blanco que alumbran la altura por la que se va pasando, como fuegos artificiales en una noche de año nuevo, como su mujer y sus hijos pasan por su vida y por más que intente detenerlos no se detienen, ya no están, ya están tomando el bus o el avión o quizá el barco que se los llevará a un lugar remoto y recóndito. ¿Pero Dónde, cómo señor, cómo?

Mientras estos pensamientos inundan mi cabeza, como autómata meto las chelas en la mochila y me devuelvo a casa, quiero confirmar la fuga (ya que no tiene otro nombre).

Llega a su casa como alma en pena, como perro sin pulgas, triste y desamparado como bebé en el desierto. Solo y aturdido, le falta aire y le sobran las ideas que le atiborran la cabeza como un globo lleno de helio, se siente desesperanzado, raro, nunca tuvo mayores esperanzas de nada. Confirma lo inevitable; se han ido, no está su ropa, su olor, su femineidad que inundaba la casa a diario, no están los niños correteando por ahí, no esta su vida, se siente amargado. De pronto frente al espejo, ve un viejo borracho y miserable, representa 60 y tiene 35. Por lo menos los represento, piensa mientras se peina frente al espejo, ya que nunca llegaré a aquellos.

Mientras me veia en el espejo pensaba en lo que siempre me dijo mi viejo; Julián, a lo hecho pecho.Fuí rapidamente a la botillería a buscar provisiones, sería un largo año nuevo.
llegue de vuelta (otra vez) a mi casa. Abrí la puerta. También abrí la primera botella y el olor a alcohol me cobijo cuan pesebre al cristo.
Brinde en nombre de la familia y me trague media botella de pisco al seco, acto seguido bebí un sorbito de bebida, para pasar el elixir. Poco a poco la realidad se fue derrumbando.

Despertó el 1º de enero de 2006 todo meado y cagado, hediondo, fétido, infecto.
Se metió a la ducha con ropa y todo, después de un rato bajo el agua, mientras se sacaba en la misma tina la ropa a medio podrir, se sintió un poco más libre, cualquier cosa vale la pena para vivir pensó, una botella de pisco, un par de jeans raidos, un perro callejero, un puente.

julio 27, 2005

NO ESTABA MUERTO ANDABA DE PARRANDA


Hola a todos. Aún no tengo la foto que quiero ilustre el siguiente relato ( ya está, como dicen porahí, una imagen vale...), lo cierto y sabido hasta el momento, es que definitivamente no estaba muerto y definitivamente también, andaba de parranda, me parrandee los últimos treinta días lo mejor que pude, dí todo mi esfuerzo y me consagré 100% al cumplimiento de mi objetivo primario, parrandear 30 días sin necesidad de sentirse culpable, al contrario, estando dichoso de haber alcanzado tal grado de, digamóslo con todas sus letras y en mayúscula, PARRANDA.Hay gente sin escrúpulos que predica que no sólo de parranda ha de vivir el hombre. Nada más falso. El hombre, sin tipo de problema alguno, salvo uno que otro problema renal o hepático, completamente controlables ambos , puede dedicar, así como el asceta a la abstención de todos los placeres mundanos, su vida completa y exclusivamente a gozar de ya dichos placeres, algo que este humilde servidor ha tratado de emular, lamentablemente sólo en un proyecto a escala, equivalente a un periodo de tiempo de apenas siquiera un mes.He aquí que me atrevo a invitar a todos vosotros a hacer similar prueba por mayor cantidad de tiempo.
Salud.

junio 29, 2005

Acholeandose.

Para no faltar a la verdad, aún no tengo claro el porqué subí esta foto al blog, me imagino que en un arranque de vanidad o soberbia o en una mezcolanza de ambas cosas, quizá porque en estos días de lluvia y frío necesito recordar los calurosos e intensos días del verano, que tanto y tanto bien le hacen a la vida. Cuando ya tenga claro el porque, los aburriré con algún escrito, aunque quizá eso nunca suceda, a veces las fotos son como esos sueños que no llegas a comprender ni ver claramente sino sólo a atisbar su silueta.